Lugares Históricos

Puente Alsina

El 1 de enero de 1855, Enrique Ochoa presentó ante el Gobierno de la provincia de Buenos Aires su propuesta para construir un puente sobre el Paso de Burgos con el objetivo de permitir el tránsito sobre el lado sur del Riachuelo.

El contrato entre la Provincia y Ochoa contenía entre otras cláusulas las siguientes:

Enrique Ochoa se obliga a construir el puente exclusivamente a su costa, comprometiéndose a terminarlo en un año desde la concesión de la licencia.

  • La obra estaría sujeta al reconocimiento técnico del gobierno a su conclusión y antes de ser habilitada y franqueada al público.
  • En el puente habría de cobrarse el mismo peaje que en los del Estado.
  • El término del contrato sería de diez años, desde el día de concluido el puente, pudiendo el municipio respectivo expropiarlo a la terminación de ese plazo.

El contrato fue firmado por el gobernador Pastor Obligado y por Enrique Ochoa.

El primer puente era de mampostería común y constaba de tres arcos de medio punto, de 7,05 metros de luz cada uno y una luz total de 23,25 metros entre estribos. El mismo fue derrumbado debido a las crecientes de Santa Rosa (este puente se mantuvo en pie sólo tres meses).

Al año siguiente, Ochoa comenzó la construcción del segundo puente, en este caso la confección de los planos y la dirección de la obra estuvo a cargo del prestigioso ingeniero Carlos E. Pellegrini (padre de quien sería presidente de la Nación). Pero las aguas invernales también se llevaron esta construcción.

El tercer puente fue encargado al arquitecto Otto von Armin von Lobbe. El puente construido con maderas de urunday, lapacho y quebracho colorado soportó con éxito en tránsito de la época.Este puente se inauguró en 1859 y en 1881, después del combate de Puente Alsina, fue expropiado por el Gobierno de la Nación.

En 1910, se construyó un nuevo puente que fue sustituido, en 1938, por el actual. En el acto de inauguración se produjeron incidentes debido a que los vecinos rechazaban el nombre elegido “Félix Uriburu”, exigiendo que se mantuviera del de “Puente Alsina”. (Síntesis del trabajo “Enrique Ochoa, protagonista del progreso en los albores lanusenses”, de M. Alvárez).

 

La Primera Fonda

“En lo que hoy es la esquina de Máximo Paz y Avenida Hipólito Yrigoyen, se instaló la primera fonda, que De Paula (autor de “De los Pagos del Riachuelo al Partido de Lanús”) y otros, remontan a promedios del siglo pasado. Era conocida como Fonda de Mandúa. Dichos autores dan como propietario inicial a don Antonio Galarza. Sin embargo, Ulises Marcelo Méndez, en su “Síntesis Histórica de Lanús”, redactada e impresa en la Oficina de Prensa de la Municipalidad de Lanús con fecha 13 de julio de 1962, sostiene que dicha fonda la instaló en 1885 en forma precaria, el vasco don Pedro Pecoch, hombre rudo en su trato con los reseros y troperos que la frecuentaban, por lo cual era conocida como “Fonda del Mandúa” que en dialecto vasco significa “burro”, apodo otorgado a Pecoch por sus recios modales”, expresa José Levitán en su libro “Nueva Historia de Lanús” editado en 1993. Según esta versión, la fonda habría sido comprada posteriormente por Antonio Galarza quien mejoró su construcción, el Dr. Guillermo Gaebeler, de acuerdo a lo publicado por Levitán, alude como primera fonda a la de Pecoch.

Actualmente, en el lugar, ubicado en la misma manzana que la sede municipal, existe un banco.

Otra versión de un vecino, Manuel Liberio Moure, sostenido ante el mencionado autor, da cuenta de que él mismo compró, en 1937,

Santiago Panizo y sus socios, el café y bar “La Unión “que funcionaba en lo que había sido la fonda, y puso el café “Angelillo”. Antes, según este vecino, el lugar había tenido otros propietarios. El local de Moure, en ese entonces, aún contaba con palenque y veredas de laja de cemento tipo campo.

 

Capilla Santa Teresa

En 1870 se inaugura la Capilla de Santa Teresa, actualmente ubicada entre Dr. Melo y Llavallol, consagrada con ese nombre en homenaje a la madre de Anacarsis Lanús. Inicialmente dependiente de la Parroquia del Sagrado Corazón de la Villa Gral. Paz, creada medio siglo antes, obtiene la autonomía en el año 1924.

En 1904 se cierra definitivamente el Circo de Santa Teresa, que había llegado a ser centro de atracción en la zona, dentro del ámbito de la práctica de los deportes hípicos.

 

El Saladero de Rosas

La actividad saladeril será de importancia en el impulso de la actividad económica del distrito. Don Juan Manuel de Rosas, Luis Dorrego y J. N. Terrero habían instalado en lo que hoy es la Avda. Centenario Uruguayo, un saladero que debió ser trasladado a San Miguel del Monte debido a un decreto del gobierno sobre suspensión de tareas.

Luego de este saladero, llamado “de las Higueritas”, aparecerán otros más, entre ellos los de propiedad de Zabaleta, Balcarce, Piñeiro, Ochoa y Toman, Cambaceres, Senillosa y Cía., Solier, etc. Luego de la epidemia de la fiebre amarilla del año 1871, se prohíbe toda actividad saladeril en Buenos Aires y sus alrededores, lo que ocasiona una postergación al desarrollo de Lanús, que tuvo que esperar mucho tiempo antes de contar con un aporte industrial de importancia.

Se cree que el establecimiento de Rosas funcionó en Monte Chingolo, en una zona denominada “Las Higueritas”, pero no hay precisión al respecto de su ubicación. A pesar de ello, en 1938, se colocó una placa de bronce en un inmueble ubicado en la calle Magdalena 946, en la que se recuerda ese primer establecimiento industrial argentino de carnes creado en el país”.

 

Barrio Las Colonias

Fue declarado Monumento Histórico por el municipio. Ubicado en la localidad de Remedios de Escalada y de estilo ferroviario inglés, data de 1908, cuando la empresa Ferrocarril del Sud construyó casas para sus empleados. Las mismas tenían diferentes categorías, de acuerdo al cargo que sus moradores ocupaban en el ferrocarril.

 

Avenida Rosales

Se la llamaba “el Camino de las Tropas” y fue uno de los primeros en ser empedrado. Sobre esta avenida, se construyó en 1924 la “Parroquia Nuestra Señora de los Remedios”, luego de que fuera trasladada de su espacio original en la calle Martín Fernández.

 

Teatros “El Nacional” y “El Gran Ópera”

El teatro “El Nacional” fue fundado por un empresario llamado Domingo Bernardo en 1924. Estaba ubicado en la calle Ituzaingó, cerca de la estación Lanús. Por su escenario desfilaron figuras como Libertad Lamarque y Hugo del Carril. Más tarde fue transformado en cine. Actualmente, en el lugar se construyeron locales comerciales.

En julio de 1944 Bernardo inauguró una nueva sala de teatro en Hipólito Yrigoyen (por ese entonces Pavón) al 4200, a una cuadra de la estación, del lado oeste. En la inauguración de “El Gran Ópera” debutó Adolfo Stray y la Compañía de Revistas de Petit Sciamarella, según datos consignados por Roberto Herrera. La sala tenía capacidad para 700 personas en plateas, 300 en pullman, y contaba además con 24 palcos. El escenario de 15 metros de ancho por 28 de alto y los 12 camarines confirman la importancia del emprendimiento. Finalmente, no pudo mantenerse una sala de tal jerarquía y fue habilitada también como cine ese mismo año, siendo las primeras películas presentadas: “Lo que el viento se llevó” y “Cuando florezcan los naranjos”. Las funciones teatrales se reservaban para algunos fines de semana siendo el cine la principal actividad. Más adelante sufrió un incendio y fue revendido hasta su clausura.

Actualmente, una placa colocada en 1997 sobre el frente del edificio-donde funciona un templo- recuerda aquel emprendimiento y a su fundador.

 

Primer Palacio Municipal de Lanús

Funcionó en la avenida 25 de Mayo 133/135, fue alquilado por el primer comisionado, Juan Piñeiro, y allí se desempeñó el Departamento Ejecutivo hasta trasladarse al actual edifico sito en la avenida Hipólito Yrigoyen 3863, en Lanús Oeste. Actualmente se encuentra allí un centro municipal de Salud Mental.

Al asumir Piñeiro, las dependencias municipales se encontraban en la calle José C. Paz 653 (ahora avenida 9 de Julio al 1600) ,donde hoy funciona el Honorable Concejo Deliberante.